jueves, 12 de marzo de 2015

CAPÍTULO 26. CARTAS CON SABOR A LIMA

CAPÍTULO VEINTISÉIS: VERDAD.

─Es mi vecino ─soltó de prisa, y se detuvo a comprobar la reacción de Logan.
A su lado, él se quedó inmóvil, dedicándole una mirada pronunciada y silenciosa que poco mostraba lo que ardía en su interior. Se había esforzado en ignorar al hombre del que Lola estaba enamorada, pero con un nombre y una localización era imposible pasarlo por alto.
Ni siquiera lo conocía y ya empezaba a odiarlo.
─Tu vecino ─repitió al fin.
Esa vez, a ella no le pasó desapercibida la mirada recriminadora que él le dedicó. Lola inspiró, como si con aquel gesto pudiera armarse de valor para narrarle el resto de la historia. No obstante, le flaquearon las fuerzas y enmudeció.
─Continúa ─exigió él con voz impersonal, como si hubiera dejado de estar a su lado en aquella playa. En realidad, Lola sabía que con su sinceridad acababa de poner distancia entre ambos.
─Sucedió el pasado verano ─se giró hacia él en busca de una compasión que no halló─. No es agradable para mí hablar de ello.
La boca de Logan dibujó una mueca de asco.
─Para mí tampoco es agradable escuchar lo que tienes que decirme, pero apenas es el principio, ¿No?
Lola asintió con los labios apretados, rehuyendo su mirada. A ninguno de los dos le apetecía mirar al otro en un momento tan incómodo.
─Álvaro se mudó a la casa de al lado el verano pasado, y nos hicimos amigos casi al instante. Compartíamos algunas aficiones, él era mayor que yo... ─Logan se mordió los labios con rabia y estuvo a punto de soltar una risita dolorosa ante aquel comentario, pero logró contenerse mientras Lola lo observaba de reojo─. Sucedió y ya está. Pero si había algo entre nosotros se acabó el día que descubrí que era mi nuevo profesor.
─¿Se acabó porque tú quisiste o porque te lo impuso él? ─insinuó.
─Fue Álvaro quien cortó cualquier relación ─se sinceró avergonzada. Sintió que la mandíbula de Logan se tensaba ante tal hecho, por lo que se apresuró a concretar─: sé como debes sentirte. Estás escuchando todo esto, y piensas que estoy aquí contigo porque a Álvaro no le intereso.
─No me jodas, Lola ─se enfureció─. Tú no tienes ni puñetera idea de como me siento.
─Estás cabreado porque te he contado la verdad, pero es un hecho. No es algo que yo pueda cambiar a mi antojo. Si pudiera me olvidaría de él y me sentiría muy satisfecha.
─No sigas, te lo pido por favor ─masculló, poniéndose en pie con violencia.
Ella también se puso en pie.
─Tenía que contártelo ─se justificó.
─¡Pues habérmelo contado antes! ─estalló, y de una patada levantó un remolino de arena.
─Siempre he sido sincera contigo, Logan. No te he ocultado que estoy enamorada de otra persona. Podría haberlo hecho, pero yo no soy así...
Logan le dedicó una mirada atravesada.
─Se te olvidó un pequeño detalle ─hizo una pausa y apretó los puños─. Es tu maldito vecino, y tu profesor. No alguien a quien puedas ignorar fácilmente. Joder, he hecho el imbécil todo este tiempo. ¡Te daba clases particulares! ¡Estabas con ese tío mientras yo me moría de ganas por verte!
─Logan...
Hizo el intento de tocarlo, pero él se apartó asqueado.
─Vete a la mierda.
Lola no se amedrantó ante su brutalidad.
─No he terminado.
─Ah, que no has terminado... ─se revolvió furioso─. No me jodas, Lola, no me jodas...
─Álvaro se aferra a mí cuando intento separarme de él. Es complicado para mí, Logan. Yo... yo no te esperaba. Y te echo de menos cuando te largas, pero no sé qué esperar de ti.
─Ni se te ocurra explicarme cómo se aferra a ti ese gilipollas.
─Has ignorado el resto de lo que te he dicho.
─¡Qué bonito! Que me echas de menos y toda esa mierda cuando estás colada por tu vecino. Voy a llorar ─ironizó con desgana.
Agobiada, Lola trató de retenerlo a la fuerza cuando él comenzó a alejarse a grandes zancadas. Lo agarró de la cintura mientras Logan se la quitaba de encima de mala gana y soltaba algún que otro juramento.
─Sólo necesito que lo entiendas ─suplicó, al borde de las lágrimas─. Si lo que te asusta es que vaya a engañarte con Álvaro te juro que eso no va a suceder. Me gustas, Logan. No sé cuando ha sucedido, pero cuando no estoy contigo te echo de menos.
Logan la sostuvo de los hombros y la apartó con mayor delicadeza. Los ojos grises la contemplaron de una manera extraña que llegó a conmoverla, hasta que él apartó la cabeza y suspiró.
─¿Lo que me asusta? Tú no tienes ni idea de lo que me asusta.
Lola quiso preguntárselo, pero se quedó aturdida y lo contempló acercarse a la moto.
─Ten cuidado con la moto.
─Descuida. No voy a pegarme una hostia porque seas una mentirosa de mierda.

***
Desde la distancia, un hombre sudoroso y malherido contempló toda la escena con curiosidad. Se preguntó quién era aquella chiquilla que había logrado derrumbar la coraza de su sobrino. Si la utilizaba a su antojo, quizás conseguiría no volver a dormir en la calle.
Persiguió a la joven sin que esta fuera consciente. De pronto, la muchacha se echó a llorar y se detuvo sobre un montículo de arena. Se limpió las lágrimas con el dorso de la sudadera y continuó llorando en silencio, como si acaso temiera que alguien pudiese descubrirla y le preguntara la razón de su llanto.
Aprovechó aquel momento para asaltarla sin que pudiera defenderse. Agarró una pesada piedra y arrastró los pies sin hacer ruido. Le faltaban pocos metros para abordarla cuando escuchó el sonido del motor de un vehículo. Confundido, corrió a esconderse tras una duna de arena mientras contemplaba la escena con odio. El malnacido de su sobrino, por mucho que se esforzara en aparentar lo contrario, corría a socorrer a aquella niñata porque necesitaba un poco de amor. Al fin y al cabo, pensó, estaba solo en el mundo.
─Idiota... no eres más que su segundo plato... ─murmuró con desprecio.

Lola contempló sorprendida la moto que se acercaba hacia donde estaba. Logan le hizo una señal con la cabeza para que se acercara, y ella no pudo ocultar la felicidad al comprobar que había regresado. Pese al gesto cóntrito de él, se acercó hacia donde se encontraba con una sonrisa plena.
─Gracias por replantearte...
Él la interrumpió con brusquedad.
─¿Replantearme? ─desdeñó la idea como si le resultase absurda─. He vuelto a buscarte porque está oscureciendo y no voy a permitir que te vayas sola. Sube.
Lola obedeció aquella orden sin rechistar, pese a que le entristeció la actitud de él. Logan colocó el casco sobre la cabeza femenina, le dijo que se agarrara y arrancó la moto. Lola se aferró a la cintura masculina y sintió el abdomen cálido y duro bajo sus manos. Aferrarse a Logan era una de las cosas más maravillosas del mundo, pero sabía que debido a lo que le había contado él se empeñaría en separarse de ella.
Al llegar a su casa, se bajó de la moto mientras le dedicaba una mirada cautelosa.
─Logan, no seas así...
Con un gesto de cabeza, señaló al tipo que los observaba con curiosidad desde la ventana de la casa de al lado. Pese a que se moría de ganas de volverse para mirar a Álvaro, se quedó observando los ojos grises que pretendían atravesar el cristal desde la distancia.
─Ahí lo tienes ─le soltó, arrancando la moto.
Sin poder evitarlo, y olvidándose de Álvaro, Lola le acarició los nudillos que se aferraban al manillar de la moto.
─No me arrepiento de haber sido sincera contigo ─le aseguró.
─Pues yo me arrepiento de haberte conocido.
Pese a que le dolió aquel comentario, Lola lo desdeñó porque le resultó poco creíble.
─No es cierto.
Logan suspiró y se la quedó mirando durante un rato que se le hizo eterno. Le dedicó una de aquellas miradas indulgentes y cargadas de un cariño inconfesable. En su vida había sentido miedo muchas veces, pero nada se comparaba al sentimiento incontrolable que Lola le producía. Sencillamente estaba acojonado.
Sin ser consciente de lo que hacía, alzó la mano para atrapar un mechón sedoso sobre la mejilla de Lola. Ella cerró los ojos, disfrutando del contacto. Logan se inclinó para besarla como tanto necesitaba. Para decirse a sí mismo, para demostrarle a ella con un beso, que ni Álvaro ni nadie podía separarlos.
Fue un roce leve que provocó que ambos abrieran los labios en busca de más, pero Logan se separó mosqueado consigo mismo y giró el manillar. Aceleró y se largó de allí sin dedicarle una última mirada.
¿A quién quería engañar, si lo que de verdad lo asustaba era no poder separarse de Lola cuando ella regresara con aquel maldito hombre?

En la playa, el hombre malherido se limpió las heridas con la sal del mar. Odiaba a su sobrino por dejarlo desamparado y sin un techo bajo el que cobijarse. Lo detestaba por haberle vaciado la última botella de whihsky. Pero sobre todo odiaba a aquella niñata de piel dorada y mirada inocente que había logrado llegar al corazón de su sobrino.
La atraparía por sorpresa y haría sufrir a su sobrino. Ninguno de ellos se esperaba lo que estaba a punto de suceder. Se limpió el rostro ensangrentado y soltó una carcajada áspera.

¿OS HA GUSTADO? ESPERO QUE SÍ. MIL DISCULPAS POR NO HABER SUBIDO LOS ANTERIORES CAPÍTULOS, PERO HA SIDO IMPOSIBLE. ESPERO QUE A PARTIR DEL LUNES SE PUEDAN SUBIR CON NORMALIDAD. BESOS!!






15 comentarios:

  1. ahhhhhhhhhhhhhhhh donde va el loco este a secuestrar a Lola???? me va dar algo Chloe!!

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  2. Ahhhh me ha encantado este capitulo :) y la espera queda totalmente olvidada por lo maravilloso que fue!

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  3. Para mi a sido de los mejores capitulos,me encanta!!!!

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  4. Coge carrerilla y no nos dejes sin historia y se buena no hagas sufrir a Lola

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  5. Coge carrerilla y no nos dejes sin historia y se buena no hagas sufrir a Lola

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  6. K buenooo....pero no hagas sufrir mas a Lola que ese malnacido no le haga nada..no seas malota...besos

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  7. mendTreo capitulo Chloe!!!!!!! esta fuerte con el loco del tio de Logan que hombre tan tenebroso dios que no le haga nada a Lolita

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    1. Lo veremos en el siguiente capítulo. Besos¡!

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